En cumplimiento de la ley 679 de 2001 y la resolución 3840 de 2009, GRANCOLOMBIANA DE TURISMO  se acoge al  código de conducta con el fin de proteger a los menores de edad de la explotación sexual. Con el fin de cumplir lo anterior hemos definido las siguientes directrices:

 

Todas nuestras actividades y operaciones, rechazan cualquier clase de explotación sexual de niños.

Rechazamos la explotación laboral infantil.

Rechazamos la discriminación de raza o género.

Los colaboradores de la agencia,  no promoveremos establecimientos donde los menores estén expuestos directa o indirectamente al comercio sexual.

Comunicaremos oportunamente a la policía local y/o autoridades competentes, los casos de comercio sexual con menores que se perciban o detecten y a los proveedores que desarrollen prácticas relacionadas con este aspecto.

Comercializaremos nuestros productos sin publicidad engañosa y sin involucrar prácticas indebidas con niños o adolescentes.

Concientizaremos y divulgaremos al público que la explotación sexual de menores es un delito.

Condenamos todas las formas de explotación sexual con niños y apoyamos todas las acciones legales para prevenir y castigar estos delitos.

 

Solicitamos a los clientes, proveedores, socios y a otras agencias que rechacen la participación en la explotación sexual de menores y que informen sobre todos los casos de explotación sexual de niños de los que tengan conocimiento.

 

CÓDIGO DE ÉTICA

 

1. Proteger los intereses del usuario con todos los medios a su alcance.

2. Brindar los servicios con seriedad, eficiencia y profesionalidad.

3. Respetar los derechos del prestatario de servicios, ciñéndose a los alcances de los contratos y/o convenios.

4. El Agente de Viajes y Turismo debe mantener incólumes el honor y la dignidad profesional,    Tiene por tanto no solo el derecho, sino el deber de reprochar y denunciar la conducta irregular de colegas, usuarios, prestatarios de servicios y funcionarios públicos de los sectores afines.

5. El Agente de Viajes y Turismo debe actuar con prudencia, honestidad y buena fe, por lo tanto, deberá recomendar al usuario los servicios que le resulten más convenientes,  sin infringir normas dictadas por organismos competentes.